




El dirigente de la Unión Popular Revolucionaria Emiliano Zapata (UPREZ), Felipe Rodríguez Aguirre, aseguró que la organización no busca confrontación con el gobierno estatal, sino voluntad política para cumplir los acuerdos establecidos con diversas comunidades del Estado de México.
“No estamos pidiendo imposibles; estamos pidiendo el derecho de nuestras comunidades a tener escuelas, servicios y condiciones dignas”, afirmó el líder social al referirse a las demandas que mantienen en negociación con la administración encabezada por la gobernadora Delfina Gómez Álvarez.
Durante una conferencia de prensa, Rodríguez Aguirre explicó que entre los temas prioritarios se encuentra la construcción de infraestructura educativa, particularmente una preparatoria cuyo terreno —aseguró— ya fue entregado por la organización y las comunidades, pero cuyo avance ha sido mínimo.
De acuerdo con el dirigente, el compromiso inicial contemplaba la construcción del plantel completo; sin embargo, hasta el momento sólo se han habilitado dos aulas, lo que resulta insuficiente para atender la demanda educativa de la zona.
En ese contexto, señaló que la UPREZ mantiene abiertas las mesas de diálogo con autoridades estatales con la expectativa de alcanzar una solución en los próximos días, privilegiando el acuerdo antes que la confrontación.
Rodríguez Aguirre también destacó la participación de más de dos mil mujeres vinculadas a la organización durante las movilizaciones realizadas en el marco del Día Internacional de la Mujer, entre ellas maestras, madres de familia y estudiantes, quienes —dijo— forman parte activa de la lucha social que impulsa la organización.
Indicó que la UPREZ decidió no interferir en las movilizaciones feministas y retirarse temporalmente de algunas acciones de protesta para permitir que las demandas de las mujeres ocuparan el centro del espacio público.
No obstante, advirtió que si las demandas planteadas no encuentran respuesta, la organización podría retomar acciones de presión, incluido el regreso a movilizaciones y plantones.
El dirigente adelantó que incluso se analiza un “plan B” para visibilizar el conflicto a nivel nacional, ya que —sostuvo— además de los problemas educativos, existen demandas pendientes relacionadas con vivienda, tenencia de la tierra y apoyo al campo en diversas entidades del país.
“Esperamos que el diálogo permita resolver los temas en paz, pero si no hay respuesta, las comunidades están listas para volver a movilizarse”, concluyó.