
Toluca, Estado de México.– La gobernadora Delfina Gómez Álvarez inició 2026 con una aprobación ciudadana del 65.7 por ciento, colocándose entre las mandatarias mejor evaluadas del país dentro de los gobiernos alineados a la Cuarta Transformación, de acuerdo con los datos difundidos en enero de este año.
Más allá del porcentaje, el dato adquiere relevancia política al observar su posición sostenida en el ranking nacional de gobernadores, donde Delfina Gómez se ha mantenido de forma constante entre los lugares 6 y 11, un desempeño estable que contrasta de manera clara con el de su antecesor, quien durante prácticamente todo su sexenio se ubicó en los últimos sitios de aprobación, entre los lugares 26 y 32.
Este cambio no es menor. En una entidad históricamente castigada por la desconfianza ciudadana hacia el poder Ejecutivo, la permanencia de la actual gobernadora en la franja media-alta de aceptación refleja un giro en la percepción social del gobierno estatal, aun cuando no ha logrado todavía colocarse dentro del “top tres” nacional.
Analistas políticos coinciden en que la lectura central no está en la ausencia de los primeros lugares, sino en la estabilidad del respaldo, algo que su antecesor nunca consiguió. Mientras el gobierno anterior arrastró una narrativa de desgaste, opacidad y desaprobación constante, la administración de Delfina Gómez ha logrado sostener una imagen de cercanía y cambio gradual, sin picos espectaculares, pero tampoco desplomes.
El dato del 65.7 por ciento al inicio de 2026 confirma que cada vez más mexiquenses aprueban el proceso de transformación que se impulsa desde el Ejecutivo estatal, lo que le da a la gobernadora margen político para avanzar en su agenda, en un contexto donde la comparación con el pasado inmediato sigue jugando claramente a su favor.