
- El diputado Israel Espíndola (morena) planteó que el mezcal producido en 15 municipios del sur del Estado de México sea declarado con esta categoría, a efecto de que se instrumenten acciones y políticas que garanticen su protección, conservación, fortalecimiento, transmisión intergeneracional y difusión.
- La iniciativa destaca la tradición mezcalera de Almoloya de Alquisiras, Amatepec, Coatepec Harinas, Ixtapan de la Sal, Luvianos, Malinalco, Ocuilan, Sultepec, Tejupilco, Tenancingo, Tlatlaya, Tonatico, Villa Guerrero, Zacualpan y Zumpahuacán.
Al considerar que las expresiones culturales que representan la esencia del pueblo deben ser protegidas, conservadas y difundidas por su profundo valor histórico, social y humano, el diputado Israel Espíndola López (morena) propuso que se declare como patrimonio cultural inmaterial del Estado de México al mezcal producido en los municipios de Almoloya de Alquisiras, Amatepec, Coatepec Harinas, Ixtapan de la Sal, Luvianos, Malinalco, Ocuilan, Sultepec, Tejupilco, Tenancingo, Tlatlaya, Tonatico, Villa Guerrero, Zacualpan y Zumpahuacán.
De aprobarse la iniciativa por el Pleno legislativo, la declaratoria del Ejecutivo estatal implicaría que el reconocimiento, fortalecimiento, protección, conservación, promoción, patrocinio y salvaguarda de la tradición mezcalera mexiquense sean considerados de orden público y de interés social.
La propuesta, expuesta en sesión deliberante de la LXII Legislatura mexiquense, indica que, para lo anterior, las secretarías del Campo, y de Cultura y Turismo deberán instrumentar acciones, políticas públicas y mecanismos que garanticen su protección, conservación, fortalecimiento, transmisión intergeneracional y difusión, promoviendo la participación activa de las comunidades productoras y en coordinación con organizaciones de la sociedad civil, conforme a la disponibilidad presupuestal correspondiente.
El documento señala que, en el sur del Estado de México, la elaboración del mezcal —desde la siembra cuidadosa del agave, su cocción en hornos de tierra y piedra, la molienda tradicional, la fermentación natural y la destilación en alambiques artesanales— constituye un ritual colectivo que integra conocimiento técnico, espiritualidad, identidad y comunidad.
En su participación, el proponente recordó que este arraigo histórico fue reconocido jurídicamente en noviembre de 2025, cuando el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial modificó la Declaración General de Protección de la Denominación de Origen “Mezcal”, incorporando a los municipios mencionados.
Sin embargo, refirió que el mezcal es frágil, pues depende de ecosistemas vulnerables, de ciclos largos y generosos del agave y de comunidades que enfrentan los riesgos de la sobreexplotación, la industrialización desmedida y la apropiación indebida de su saber, por lo que reconocerlo como patrimonio cultural inmaterial de la entidad es un acto de justicia cultural, en virtud de que se trata de un elemento de identidad y cohesión social.
Añadió que, de aprobarse, su propuesta también fortalecería la economía de las y los pequeños productores, impulsaría un turismo cultural y sostenible, garantizaría la transmisión del conocimiento ancestral y evitaría que esta tradición sea despojada de su esencia.