
- La diputada Ruth Salinas (MC) propuso reconocer el derecho de toda persona a entender la información pública, mediante su comunicación en lenguaje claro, accesible y comprensible.
- La iniciativa de la bancada coordinada por el diputado Juan Zepeda busca combatir la desinformación y garantizar que la ciudadanía reciba información clara sobre leyes, actos de autoridad y servicios públicos.
Para fortalecer la comunicación entre autoridades y ciudadanía, y garantizar el acceso a información comprensible como parte del respeto a la dignidad humana, la diputada Ruth Salinas Reyes (MC) planteó reconocer en la Constitución estatal el derecho de toda persona a entender la información que emiten las instituciones.
La iniciativa, que reforma la Constitución Política estatal, propone que el Estado garantice el acceso a la información derivada de leyes, actos de autoridad y servicios públicos y/o privados en lenguaje claro, accesible, comprensible y adecuado a las circunstancias personales, culturales, lingüísticas y cognitivas de cada persona, observando en todo momento que sea veraz y respete el interés público.
Al presentar la iniciativa ante el Pleno del Congreso mexiquense, en nombre del Grupo Parlamentario de MC, coordinado por el legislador Juan Manuel Zepeda Hernández, la parlamentaria señaló que la propuesta contó con la participación del periodista Carlos Hernández Zarza, y que con ello se busca combatir la desinformación.
“Vivimos en una época en la que, día con día, somos bombardeadas y bombardeados por el exceso de información, en la era de los otros datos y de las noticias falsas que se viralizan a una velocidad impresionante. Es el momento de la historia en el que distinguir entre videos reales o falsos, entre imágenes reales y no reales, se ha convertido en una tarea complicada, en la que la mentira, repetida millones de veces en minutos, lamentablemente se convierte en verdad”, expresó la legisladora en tribuna.
En este sentido, añadió que actualmente las personas no están preparadas para distinguir entre información científica, propaganda, desinformación o manipulación digital, y mencionó que, según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, la desinformación es el quinto problema más importante que enfrenta la humanidad.
Señaló que es necesario enfrentar este problema mediante una comunicación clara, evitando el uso de tecnicismos o conceptos jurídicos que dificultan la comprensión de la información pública, y subrayó que las autoridades deben garantizar que la ciudadanía entienda los mensajes que emiten.
El documento menciona que el andamiaje institucional necesario para combatir la desinformación requiere la participación coordinada de los poderes estatales y los ayuntamientos, sin dejar de lado a la sociedad civil organizada.
Asimismo, destaca la importancia de la intervención de instituciones de educación superior, centros de investigación, colegios, asociaciones y otros grupos que contribuyan a promover una comunicación clara, accesible y efectiva en todos los ámbitos.
La propuesta parte de un contexto marcado por la llamada “infoxicación”, entendida como la sobrecarga excesiva de información que dificulta su comprensión y análisis, así como por la desinformación y la circulación de versiones erróneas que generan confusión social, particularmente en entornos digitales a los que acceden las personas mediante dispositivos electrónicos.