








• A través del Museo Universitario “Leopoldo Flores”, la Universidad reunió a integrantes de Ellas Cortan para reflexionar sobre el collage como práctica artística, colectiva y de resistencia.
• El conversatorio “Cortar, resistir y habitar” vinculó los procesos creativos de las artistas con temas como la memoria, los cuidados, las violencias y la resignificación de prácticas tradicionalmente asociadas con las mujeres.
Toluca, Méx. – 20 de agosto de 2026. El collage como una práctica para cortar, resignificar y construir nuevas narrativas fue el eje del conversatorio “Cortar, resistir y habitar”, realizado por la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), a través del Museo Universitario “Leopoldo Flores” (MULF), con integrantes del colectivo Ellas Cortan, quienes compartieron experiencias y reflexiones en torno a su exposición “Todo lo que no se nombra arde. Cartografías para perdernos juntas”.
El encuentro planteó al arte hecho por mujeres como un espacio para cuestionar representaciones, recuperar experiencias y generar otras formas de mirar y habitar el entorno. Desde esta perspectiva, las participantes abordaron el collage no sólo como una técnica artística, sino como un proceso de selección, ruptura, encuentro y reconstrucción.
Para Daniela Triza, integrante de Ellas Cortan, el colectivo surgió de la búsqueda de espacios donde mujeres artistas pudieran exhibir su trabajo, compartir procesos creativos y encontrar puntos de encuentro. En este camino, el collage dejó de ser entendido como un arte menor para convertirse en una herramienta de creación y transformación.
“No sólo pienso qué imagen utilizar, sino cómo quiero que exista. En mi experiencia, el proceso deja de ser estructurado; a veces la idea inicial no tiene nada que ver con el resultado final. Aquí, editar, quitar, también es construir”, compartió.
La artista María Fernanda Wray abordó el sentido de “cortar para resistir y habitar” como un ejercicio de resignificación. Al colocar imágenes en nuevos contextos, explicó, es posible intervenirlas, transformarlas y construir historias diferentes.
Su trabajo incorpora temas como las estructuras de silencio en las familias, el trabajo de cuidados, los mandatos patriarcales y las violencias que atraviesan a las mujeres. A través del collage tridimensional y de procesos que combinan investigación, experimentación y trabajo artesanal, busca también cuestionar determinadas formas de representación y romper con la hegemonía.
Por su parte, Alejandra Osorio relató que su acercamiento al collage surgió de su interés por la poesía, al descubrir que las imágenes podían expresar aquello que en ocasiones resulta difícil comunicar mediante palabras. De ahí que buena parte de su proceso creativo se nutra de archivos familiares y de la colección de objetos cotidianos como billetes, recibos, etiquetas, fotografías y telas.
“Todo lo que puedes hacer si quieres hacer collage es coleccionar, guardar, ir a los mercados a buscar fotografías, telas, cosas viejas a las que puedas intervenir y crear algo nuevo”, explicó.
Para Osorio, cada composición busca contar una historia a partir de tres elementos: un personaje, un entorno y una situación.
Otro de los elementos abordados durante el conversatorio fue la incorporación del bordado a las obras, práctica que, desde la creación contemporánea, permite resignificar actividades históricamente vinculadas con el trabajo doméstico y femenino y convertirlas en recursos de expresión y resistencia.
La directora general de Comunicación Social Universitaria de la UAEMéx, María Fernanda Valdés Figueroa, moderadora de este ejercicio, destacó el potencial de las imágenes creadas por mujeres para transformar narrativas y ocupar espacios desde distintas perspectivas. Señaló que el collage permite comprender, reconstruir y generar nuevas historias a partir de fragmentos que, al encontrarse, adquieren otros significados.
“Dentro del poder femenino existe una tendencia hacia lo colectivo y lo común, lo que permite generar redes y construir espacios compartidos a través del arte. Lo que habitamos hoy no es una casualidad, sino el resultado de una lucha que ha derivado en la conquista de espacios donde la mujer tiene cada vez más presencia”, expresó.
El diálogo contó con la presencia de la titular de la Secretaría de Identidad y Cultura, Cynthia Ortega Salgado, y de la directora de Museos y Galerías, María Guillermina Martínez Rocha, así como de estudiantes de la Escuela de Artes Escénicas y de la Facultad de Artes, quienes participaron en este intercambio sobre las prácticas artísticas contemporáneas realizadas por mujeres.
A través de este encuentro, el Museo Universitario “Leopoldo Flores” abrió un espacio para aproximarse al trabajo de Ellas Cortan desde sus procesos creativos y experiencias, y para reflexionar sobre las posibilidades del arte colectivo como una forma de construir otras narrativas a partir de aquello que ha sido fragmentado, silenciado o dejado fuera de las representaciones convencionales.