


- Ante el riesgo de accidentes por el uso y almacenamiento de pirotecnia, monseñor Raúl Gómez González llamó a mayordomos y feligreses a preservar las tradiciones religiosas, pero con mayor responsabilidad y prevención.
TOLUCA, Edomex.— “Menos cohetones y más oración”. Con esta expresión, el arzobispo de Toluca, monseñor Raúl Gómez González, llamó a las comunidades católicas a reducir el uso de pirotecnia durante las fiestas patronales y privilegiar el sentido espiritual de estas celebraciones.
Tras participar en la ceremonia por el 76 aniversario de la Diócesis de Toluca y en la acción de gracias por monseñor Maximino Martínez Miranda, el jerarca católico reconoció que los cohetones forman parte de las costumbres de numerosas comunidades, pero advirtió que la tradición no debe llevar a minimizar los riesgos.
Gómez González explicó que los artefactos pirotécnicos utilizados actualmente pueden alcanzar mayores niveles de intensidad, debido a la búsqueda de producir cada vez más estruendo, circunstancia que incrementa la posibilidad de accidentes.
También advirtió que la familiaridad con la pólvora puede generar exceso de confianza entre quienes participan en su elaboración, almacenamiento, traslado o manipulación.
Por ello, planteó la necesidad de fortalecer una cultura de prevención y seguridad, sin desconocer el arraigo que la pirotecnia tiene en las celebraciones religiosas de distintas comunidades mexiquenses.
El arzobispo reconoció que plantear la eliminación absoluta de los cohetones podría generar resistencia entre quienes los consideran parte fundamental de sus tradiciones. Sin embargo, sostuvo que existe margen para avanzar hacia celebraciones más seguras.
“Menos cohetones y más oración”, resumió, al considerar que las expresiones externas de las fiestas patronales deben mantener correspondencia con el significado espiritual de la celebración.
LLAMA A TRABAJAR CON LAS AUTORIDADES
Gómez González también reconoció la participación de las autoridades civiles en la regulación de la pirotecnia y manifestó disposición para trabajar de manera conjunta en acciones que permitan disminuir los riesgos durante las festividades.
Su llamado ocurre después de diversos accidentes relacionados con el manejo de pólvora en el Estado de México.
Uno de los hechos más graves ocurrió el 5 de septiembre, cuando se registró una explosión en una bodega de la parroquia de Santa María Canchesdá, en Temascalcingo, que dejó 11 personas fallecidas y decenas de lesionados, de acuerdo con el reporte referido en la información proporcionada.
El llamado de la Arquidiócesis de Toluca coloca nuevamente sobre la mesa el desafío de conciliar tradición, celebración religiosa y seguridad, particularmente en comunidades donde la pirotecnia forma parte de las fiestas patronales.