
El partido oficialista respondió a las críticas de Jorge Romero y defendió la legitimidad de Claudia Sheinbaum y Ariadna Montiel
Morena elevó el tono de la confrontación política con el PAN al acusar a su dirigente, Jorge Romero, de confundir la libertad de expresión con una supuesta exigencia de privilegios, recursos públicos y espacios adicionales para la oposición.
A través de un posicionamiento difundido por el Comité Ejecutivo Nacional de Morena, encabezado por Ariadna Montiel Reyes, el partido sostuvo que la oposición cuenta actualmente con prerrogativas, legisladores, tribunas públicas, acceso a medios de comunicación y espacios propios para expresar sus posturas.
“No confundan libertad de expresión con derecho a mentir, calumniar o lanzar acusaciones sin pruebas”, señaló Morena en su posicionamiento.
El partido rechazó así los cuestionamientos de Jorge Romero y afirmó que nadie impide al PAN expresarse públicamente. Incluso sostuvo que el reducido alcance de sus mensajes no obedece a restricciones a la libertad de expresión, sino a la pérdida de confianza ciudadana después de “décadas de corrupción, privilegios y mentiras”.
Morena también marcó distancia entre los resultados electorales de la oposición y el respaldo obtenido por la Cuarta Transformación en las urnas. Recordó que Claudia Sheinbaum llegó a la Presidencia con casi 36 millones de votos, cifra que, aseguró, representa la legitimidad otorgada por la ciudadanía al proyecto de gobierno.
En el mismo sentido, el partido defendió la trayectoria política de Ariadna Montiel y destacó su participación durante años en las causas de Morena y en el servicio público.
El posicionamiento incluyó además fuertes descalificaciones contra figuras de la oposición. Morena cuestionó que Jorge Romero pretenda asumir un papel de autoridad política y también lanzó críticas contra el dirigente priista Alejandro Moreno, a quien se refirió de manera despectiva.
El partido oficialista concluyó que PAN y PRI sí tienen derecho a expresarse, criticar y organizar sus propias conferencias, pero rechazó que puedan exigir al Estado condiciones especiales para amplificar sus mensajes.
“Lo que están exigiendo hoy son privilegios”, sentenció Morena, al tiempo que llamó a la oposición a “fuera máscaras” y a asumir que su actual posición política deriva de la decisión expresada por los ciudadanos en las urnas.
El pronunciamiento refleja el creciente intercambio de acusaciones entre Morena y los partidos de oposición, en una disputa que ya no sólo se centra en las políticas públicas, sino también en el acceso a espacios de comunicación, la legitimidad electoral y el alcance de los mensajes políticos ante la ciudadanía.