RECUPERAN LA IMAGEN ORIGINAL DE LA PARROQUIA

Un importante esfuerzo es el que ha llevado a cabo la administración municipal por hacer de la cultura un sello distintivo de la demarcación.

Es sin duda el edificio histórico más representativo e histórico de todo Otzolotepec, la iglesia principal, la que se ubica en el centro de la cabecera municipal y tiene como vecino al palacio de gobierno municipal.

El sacro recinto que, de acuerdo con los documentos que obran en los archivos eclesiásticos data del siglo 18, en la primera década de esa centuria, como una segunda edificación dedicada al culto religioso del pueblo de San Bartolomé Otzolotepec, obra que se realiza a instancias del cura Nicolas López Jardón, que además de la colosal construcción, corona la obra con uno de los retablos de mayor belleza y valor que son legado del arte en el periodo virreinal, aquí en la Nueva España.

Es para los habitantes de Otzolotepec, un monumento de fe, así como el último testigo de siglos de historia y grandeza, punto referencial de acontecimientos y poseedor de documentos de un enorme valor histórico y por ello testimonial.

El lienzo pictórico “Autos de fe” que da cuenta del juicio llevado a cabo el 23 de febrero de 1716 a seis indígenas a quienes se les impusieron “Sambenitos, capirotes y cirios” mientras eran enjuiciados por el Provisorato Arquidiocesano de Indios y no por el Santo Oficio como se ha creído, porque los indios no estaban en la jurisdicción de tan terrorífica institución; esta pintura cuyo enorme valor no es el artístico sino el valor testimonial, es el retrato de un acontecimiento llevado a cabo en San Bartolomé Otzolotepec, en la parroquia, encabezado por el Vicario Incapite visor del Santo Oficio, el Bachiller Nicolas López Jardón.

Actualmente la pintura original pertenece a la colección del Museo Nacional de Arte (MUNAL)

Este edificio religioso es el relicario cultural de toda esta zona del estado de México que ha merecido la atención de la alcaldesa Sinaí Lugo Vargas quien ha puesto especial empeño en los temas culturales y educativos, es así que en los días recientes se entregó formalmente la restauración de esta joya del arte virreinal, que durante años mostró el deterioro y descuido que le afectó, así como las huellas del descuido en fiestas patronales en las que sin ninguna consideración se quemaban toros pirotécnicos que dejaron daños en las paredes.

Este remozamiento no es solo una obra cosmética, es una reparación integral de toda la fachada, en la que se utilizaron materiales más cercanos a la construcción original y no solo es pintura; los siglos transcurridos han hecho mella en el templo por lo que era necesario llevar a cabo esta inversión a un monumento arquitectónico pleno en historia, conservar el patrimonio cultural es una obligación de los gobiernos más allá de las creencias como refiere la maledicencia de quienes quieren utilizar estos temas para beneficiarse.

La iglesia parroquial de Otzolotepec, donde se llevan a cabo dos fiestas, la del 24 de agosto y el primer día del año cuando se festeja con bombos y platillos al Señor de las Aguas y la Salud, el viernes pasado se vistió de gala para estrenar la remodelación de su fachada principal y con toda propiedad, con pompa y circunstancia las autoridades municipales, la presidenta Sinaí Lugo Vargas y el párroco Alejandro Menchaca Colín, encabezaron esta entrega formal que antecedió al magno concierto de la banda sinfónica de Lerma que se presentó en el interior de la iglesia; un encuentro que de haberse dado hace 300 años habría sido entre la Noble ciudad española de Lerma, Santa Clara y el pueblo de San Bartolomé Otzolotepec.

Hoy con más de esos 300 años de historia en Otzolotepec se rescata y se honra la historia, el arte y la cultura

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